Pues ser fuerte y aceptar las consecuencias, hay puntos de no retorno. ¿Es mala suerte, es casualidad?, nadie tiene la culpa, sólo yo. Pero las probabilidades de que ocurriese eran muy bajas; y no tengo justificación.
El problema es que afecta, y el mal humor hace su aparición, al igual que la decepción, la bajada de autoestima y las desgana de continuar haciendo cosas.
Los planes a medio/largo plazo siempre me han salido mal, no es la primera vez. Es algo de lo que debo aprender.
¿Qué priorizar, el deber o el placer? Para sentirme bien conmigo misma: el placer; para ser feliz: el deber; pero no puedo ser feliz si no me siento bien conmigo misma, ¿entonces qué?
Sola, no lo puedo arreglar, necesito su ayuda; pero no la tengo. Sobre-valorar a alguien es lo peor que puede ocurrir porque después viene la decepción ...Y después de varias decepciones ...
Pero todo tiene solución
